Moscas y Mosquitos

MOSCAS y MOSQUITOS

Insecticida Manchester e Insecticida Triunfo son insecticidas formulados a base de piretroides, y la sinergia de butóxido de piperonilo con poder de volteo, acción residual, efecto de expulsión y repelencia. Se destacan por ser levemente tóxicos para el ser humano y los animales, siendo muy efectivo para el control total de los insectos que afectan la salud, la higiene y el bienestar del hogar. No tienen solvente, son concentrados de base acuosa lo que los hace más seguros, no dañan las plantas ni las flores. Son productos desarrollados tanto para usarlos en el interior como al aire libre. Controlan moscas, mosquitos, tábanos y avispas al aire libre. Son aptos también para el control de cucarachas, vinchucas, chinches, jejenes, garrapatas, pulgas, orugas, etc. La solución puede distribuirse sobre el césped, cercos, plantas, patios, paredes, veredas, quinchos, etc.

Acerca de las moscas:

La mosca es un insecto tan típico del verano que pasa casi inadvertido, pero es uno de los más peligrosos transmisores de enfermedades como cólera, tifus, tracoma, tuberculosis y la disentería que cuesta tantas vidas infantiles cada verano.
La mosca pasa del estado de huevo al de adulto en menos de diez días y puede reproducirse inmediatamente. La hembra pondrá un centenar de huevos cada diez días. Con su gran fecundidad la cantidad de moscas alcanzaría proporciones astronómicas si no se la combatiera.

El cuerpo de la mosca está cubierto de una compacta maraña de finos pelos, semejantes a los que crecen en sus alas, patas y pies. Los pies están rematados por cojinetes erizados de pelos viscosos que le permiten trepar con facilidad por superficies resbaladizas, pero también por medio de esas pegajosas almohadillas recoge y propaga millones de gérmenes que pueden ser mortíferos para el hombre, ya que la mosca se posa con la misma avidez sobre un montón de desperdicios como sobre los alimentos humanos. La boca de la mosca está formada por dos lóbulos blandos situados en el extremo de la trompa. Carece de aparato masticador, de ahí que la mosca deba ablandar el alimento para poder extraerle el jugo alimenticio. Con este fin vomita sobre los alimentos una gota de su última digestión. Tales gotas del jugo digestivo se mezclan con su excremento y dan origen a esas manchas negruzcas que aparecen sobre los alimentos donde se han posado. Se ha comprobado con todo rigor científico que en la superficie pilosa del cuerpo de una mosca pueden encontrarse hasta cinco millones de bacterias, y que una mosca doméstica puede infectar a una familia entera.

Esta terrible amenaza se conjura simplemente iniciando una activa campaña individual y colectiva contra estos peligrosos insectos. Ya que una mosca puede emigrar a distancias de 21 kilómetros, se requiere la colaboración de todos los habitantes de un lugar para combatirla.

Acerca de los mosquitos:

El mosquito Culex Pipiens es la especie más común pero existen otras que transmiten enfermedades como el paludismo o la fiebre amarilla. Sólo pican las hembras. Los mosquitos están equipados, con «quimioreceptores», combinación del olfato y un sentido del tipo radar, con el cual captan las ondas de calor y los olores emanados de nuestro cuerpo. Algunos estudios recientes indican que el aliento o la cantidad de respiración, puede ser la causa de atracción. Ciertos mosquitos pueden sentirse atraídos por grandes cantidades de anhídrido carbónico exhalado por algunas personas. Se hicieron experimentos con maniquíes a los cuales se los vistió y calentó a la temperatura del cuerpo humano, pero solo fueron atractivos para los mosquitos cuando se hizo salir anhídrido carbónico de las cabezas en la proporción de una respiración normal.

Las patas de las hembras tienen unas almohadillas y unos garfios que le permiten sujetarse. En su trompa tiene un taladro de gran frecuencia que tiene la forma de un tubo hueco. En este tubo unas lancetas, estimulan el flujo de la sangre y un dispositivo en sifón la absorbe. Tan pronto perfora la piel, inyecta un anestésico local por medio de la aguja hueca de la lengua. Este líquido adelgaza al mismo tiempo la sangre, impidiendo que se coagule en su sistema de succión. A veces extrae tres o cuatro veces su propio peso en sangre. En verano en solo seis generaciones, los 100 huevos que pone una hembra se transformarían en 31.000 millones de descendientes, si no fueran atacados. Por lo tanto, la lucha contra los mosquitos no es un lujo, sino una necesidad.