Babosas y Caracoles

BABOSAS (Limax sp., Agriolimax sp, Deroceras sp.) y CARACOLES (Helix sp.)

Babocida Manchester Pellet es ideal para controlar babosas y caracoles. Distribuyéndolo en montoncitos alrededor de las plantas, preferentemente por la tarde para que su acción tóxica se efectúe por la noche. No utilizar en caso de lluvia o de extrema humedad, ya que inhibe su acción. Evite la ingesta en humanos, pájaros y animales domésticos.

 

Babocida Manchester Pellet, como producto de jardinería, está elaborado en base a metaldehido, único producto específico selectivo para el control de babosas y caracoles.

 

En la agricultura y floricultura se emplean otros productos como carbamatos, niclosamida y sales metálicas. Pero estos productos no son específicos ya que se trata de insecticidas, por lo que tienen otros efectos ecotoxicológicos y llegan a ser dañinos para la salud.

Acerca de las babosas y caracoles:

Son moluscos (cuerpo blando) en cuya cabeza podemos encontrar tentáculos retráctiles (en los extremos de los más largos se ubican los ojos) y que se valen de un pie musculoso para deslizarse. Al hacerlo dejan huella de "baba" brillante que su cuerpo segrega para facilitarles el movimiento, la cual nos sirve como signo para detectar su presencia.

 

Una diferencia entre estos dos tipos de moluscos es que los primeros poseen el caparazón atrofiado.

 

Con la saliva humedecen el tejido vegetal, lo afirman con la mandíbula y lo raspan con los "dientes" arrancando trozos de tejido como si fuera un rallador. Son principalmente activos durante la noche y en días nublados y húmedos. Durante el día se esconden debajo de objetos del suelo, gritas y agujeros.

 

Si bien en el mercado existen otros productos para proteger los cultivos de babosas y caracoles, sólo el metaldehido tiene una eficacia comprobada siendo al mismo tiempo ecológicamente compatible.

 

El ataque de los moluscos ocasiona grandes pérdidas no sólo en la jardinería sino también en la agricultura y piscicultura. Estos daños varían según la época del año, la humedad y las lluvias.

 

Las especies más comunes en nuestro país son Babosas Limax sp., Agriolimax sp. y Deroceras sp. & Caracoles Helix sp.

 

 

Consecuencias del ataque de babosas y caracoles:

Estos moluscos tienen su mayor actividad durante la noche y en tiempo húmedo. Durante el día se esconden debajo de objetos en el suelo. Su presencia se reconoce por el trazo plateado que dejan al desplazarse con su baba, la que queda adherida como un surco por las superficies que transitan.

 

La intensidad de los daños varía con la época del año y depende de la precipitaciones y del método de cultivo.​

 

Los métodos de cultivo se han modificado mucho en los últimos tiempos: se trabaja a menor profundidad arando menos y a menudo se emplea la técnica de siembra directa. De esta manera se remueve mucho menos el suelo, por lo que quedan restos de plantas que sirven de refugio para los moluscos. Así aumenta su posibilidad de supervivencia afectando no sólo plantas en crecimientos y adultas sino también brotes, bulbos y pequeños árboles.

 

El ataque de los moluscos se manifiesta por huecos en las hojas de los vegetales, que reducen la superficie para fotosíntesis y afectan de esa manera el crecimientos y rendimiento de los mismos. Los daños causados en brotes provocan a menudo la pérdida total de la planta, especialmente en las dicotiledóneas (hierbas). Las monocotiledóneas toleran los ataques de moluscos hasta un cierto punto, pero es indudable que no se pueden comercializar flores, frutos y hortalizas si presentan daños causados por el ataque de este tipo de plagas.

 

Los moluscos también atacan por debajo de la superficie. Las babosas, especialmente, devoran las semillas antes de su germinación o los brotes y atacan los bulbos, originando posteriores infecciones de hongos.

 

En criaderos de peces pueden formar grandes colonias que sustraen el alimento de los peces, con el consecuente perjuicio.